Especificaciones técnicas para la correcta colocación de terrazos de interior

La mayoría de las ocasiones en las que se producen desportillados en las baldosas de terrazo, podríamos decir que se originan por una mala colocación o un mal uso del mismo, a continuación vamos a detallar brevemente algunos consejos para evitar estos
desperfectos:
La colocación se realizará sobre una capa de mortero siempre de consistencia
blanda, con un espesor de entre 3 y 4 cm y con una resistencia según para el uso, para viviendas particulares 50 Kg/cm2 y para colegios, hospitales, etc. 100 Kg/cm2. Se recomienda para evitar la aparición de humedades en el terrazo, la aplicación de una capa sobre la cara de abajo del pavimento de cemento cola.
Sobre esta base presionaremos baldosa a baldosa con una maza de caucho o con el mango de la maceta, sin llegar a tocarse en ningún momento entre las piezas, debe quedarse entre ellas entre uno y dos milímetros de separación para evitar así los desportillados.
En aquellas ocasiones en las que se coloca el terrazo sobre la capa de mortero
dura, se recomienda que la lechada sobre la cual se asientan las piezas, se realice con mezcla del mismo pigmento que se utilizó para la fabricación del terrazo, de esta forma evitaremos que al golpear las baldosas con la maza, los restos de lechada que suben hacia arriba, si llegan a salir, no manchen la cara vista.En grandes superficies se recomienda la colocación de juntas de dilatación en cuadrículas de lado no mayor de 5 metros.
Una vez tenemos el terrazo colocado, procederemos al lechado, antes de
empezar hay que mojar el pavimento y limpiar la junta, acto seguido aplicamos una lechada de consistencia muy blanda, que moveremos una y otra vez con un cepillo sobre la junta hasta quedar esta completamente cubierta. (Es conveniente que el material para rellenar la junta sea preparado por la misma fábrica que ha fabricado el pavimento, para evitar a posteriori diferencias de tono entre el terrazo y las juntas).